Acuerdo de París y su impacto a largo plazo.

POR.Editoral Vita

¿Cómo podemos lograr un cambio a nivel nacional relacionado a las políticas públicas?

Los gobiernos del mundo se han reunido por una causa que ha restablecido los ideales ecológicos de prosperidad y desarrollo, hablamos del acuerdo de París firmado en el año 2015 y ratificado este 2018 tras una larga noche de negociaciones el pasado mes de diciembre.

Este pacto tiene como principal motivante tener el mismo estándar para medir las emisiones de gases de efecto invernadero para que de igual forma se limiten las temperaturas globales a menos de 2ºC y así en la próxima ronda de discusiones que se tiene prevista para el año 2020 se refuercen los acuerdos establecidos.

Entre los principales puntos se encuentran:

La Transparencia y el balance global para que los gobiernos comprometidos rindan cuentas a las ciudadania sobre los avances y las evaluaciones que se tienen a través de estos.

La Adaptación para reforzar la capacidad de poder afrontar consecuencias del cambio climatico, así como los daños y perjuicios que puedan ocasionar.

El acuerdo textualmente reconoce:

“La importancia de evitar, reducir al mínimo y atender a los daños y perjuicios debidos a los efectos adversos del cambio climático admite la necesidad de cooperar y mejorar la comprensión, actuación y apoyo en diferentes campos: sistemas de alerta temprana, preparación para emergencias y seguro contra los riesgos”

Para cumplir con estos objetivos el acuerdo exhorta a la ciudadania, a la sociedad civil y al sector privado para luchar a favor de la preservación del ambiente y seguir dichos preceptos de la mano con la gobernanza.

Ya que casi de 200 países firmaron este acuerdo el reto para los siguientes años se centra en ampliar las rutas de búsquedas hacía ciudades y naciones más limpias en donde las alternativas ecológicas sean abundantes y utilizadas por la sociedad; los enfoques de cooperación son diversos ya que estos ayudaran de manera significativa a eliminar esta problemática de forma paulatina.

Si vinculamos este sentido dentro del impacto a largo plazo podremos observar que las metas son inspiracionales y mucho más ambiciosas respecto a años anteriores, por lo que reconocer la integridad medioambiental es nuestra obligación y de los gobiernos ya que de esta forma creamos un sentido de reflexión que se transmuta a las próximas generaciones. Las normas mundiales que coadyuvan a garantizar un mejor futuro ambiental son y serán un precedente sin fin que debemos de analizar.

Podemos observar que este acuerdo no es vinculante, por lo que los países que participen únicamente presentan sus iniciativas de proyectos ambientales según su situación geopolítica, económica e industrial, así que llevarlo a cabo de forma complementaria no adjudica ninguna multa, lo cual hace que este acuerdo carezca de una validez verdaderamente relevante para los que ingresan a dicha firma.

No queda más que observar durante los próximos años como es que los gobiernos mantienen su promesa y como es que las empresas, así como los ciudadanos intentan tener una participación activa dentro de este tratado para beneficio de todos.

Acuerdo
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