Deforestan… ¡para reforestar!

FUENTE: Reforma
Martes, 19 Marzo 2019

Campesinos de Puebla y Veracruz buscan recursos del Gobierno federal

Campesinos de Puebla y Veracruz deforestan sus parcelas con la intención de ser acreedores a los apoyos del programa Sembrando Vida, que impulsa el Gobierno federal, denunciaron ambientalistas de la organización civil Calixaxan.

Sergio Rivera, coordinador operativo de esa agrupación, explicó que el problema lo detectaron en localidades de la Sierra del Totonacapan, donde los campesinos, para entrar al programa, han derribado sistemas agroforestales para cultivo de café, así como plantíos de cedros rojos.

“Uno de los técnicos del programa le dijo a los campesinos: ‘apúrense a derribar para que cuando venga el inspector no encuentre nada y así puedan ser elegibles’.
“Pero el caso es que hay deforestación y es atribución de los promotores del programa investigar y pararlo. Nuestra intención es que se detenga la deforestación”, demandó Rivera.

El programa Sembrando Vida ofrece a campesinos un incentivo de 5 mil pesos al mes por incorporar una parcela de 2.5 hectáreas en donde se sembrarán árboles frutales y maderables.

La cifra contrasta con los 2 mil 750 pesos que al año reciben los campesinos que registran una parcela en el programa Pago por Servicios Ambientales, a través del cual se conservan ecosistemas forestales.

“Deben parar la implementación del programa y analizar por qué está ocurriendo esta deforestación y resolverla”, insistió Rivera.
“El programa tiene buenas intenciones pero debe ser más vigilado con reglas de operación y no sólo con lineamientos, porque así está opaca su operación y no hay manera de dar seguimiento a la solicitud de los predios”.

Por lo pronto, la organización civil Calixaxan está documentado cómo los campesinos deforestan justamente para adaptarse a lineamientos que establecen que los terrenos elegibles deben estar en condiciones de acahual bajo o potrero, que tengan milpa o que estén abandonados.
Los candidatos al subsidio deben ser mayores de edad, habitantes de localidades rurales y poseedores de 2.5 hectáreas disponibles para ser trabajadas en un proyecto agroforestal.

A través del programa se pretende sembrar caoba y cedro, así como hule y canela en parcelas de Chiapas, Tabasco y Veracruz, además de café en Puebla y guanábana en Yucatán y Quintana Roo, por ejemplo.

El plan es incorporar un millón de hectáreas en 19 entidades del sur y sureste de México, a las que se destinarán 12 mil millones de pesos para la generación de 400 mil empleos.

Advierten clientelismo en programa

La deforestación intencional de terrenos que ya ocurre en Veracruz y Puebla con el objetivo de inscribirse a Sembrando Vida fue un riesgo advertido por organizaciones civiles desde el lanzamiento del programa federal.

Según expertos, el problema tiene su origen en los criterios que se emplean para levantar el padrón de beneficiarios y el fin político o clientelar que algunas personas, ya sean afiliadas a Morena o no, pretenden darle.

Gonzalo Chapela, profesor de la Universidad de Chapingo e investigador del Centro Interdisciplinario de Biodiversidad y Medio Ambiente (CEIBA), señaló que durante los censos del programa se ha detectado que está captado por intereses políticos.

“El Gobierno está muy enfático en repartir directamente recursos y, en algunas partes, la elaboración del padrón ha implicado una captura del programa por parte de entes dominantes locales como caciques o funcionarios, algunos ligados a Morena y otros desde afuera.

“En unos sectores van juntando de manera clientelar a sus parroquianos y los van subiendo al padrón; entonces, van quedando comunidades divididas (…) Las primeras imágenes que tenemos son de promotores con sesgos en los intereses locales y de redes políticas”, apuntó.

Asimismo, alertó que los dueños de los predios forestales se inscriben a Sembrando Vida sin considerar criterios de ordenamiento territorial y de manejo sustentable que habían sido acordados en los ejidos, en función de la Ley Agraria.

Chapela dijo que desde el lanzamiento de Sembrando Vida CEIBA publicó un análisis en el que advirtió que ante la falta de un inventario nacional de predios degradados, así como mecanismos de control transparentes y verificables, se corría el riesgo de inducir la deforestación.

Incluso, resaltó, esta inquietud se expuso a la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa González, y a la Secretaria del Bienestar, María Luisa Albores, pero ambas funcionarias le pidieron confiar en el programa federal.

Ernesto Herrera, director general de Reforestemos México, recordó que su organización detectó el riesgo mencionado por Chapela y destacó que pese a que el plan busca resolver un problema social, no está apegado a una política medioambiental.

“Si las personas están deforestando, hay que generar soluciones para prevenir esto, Sembrando Vida atiende la necesidad de dar empleo y si bien resuelve la cuestión social, se convierte en un motor de la deforestación”, sostuvo.

Raúl Benet, experto forestal y consultor ambiental, dijo que era previsible que ocurriría una deforestación inducida y lamentó que se esté apostando a que un sólo técnico forestal tenga a su cargo gran parte del territorio, lo que le permite manejar el dinero de manera directa.

Piden fijar reglas de deforestación

La bióloga mexicana Julia Carabias lanzó un llamado al Gobierno federal para que utilice el mapa de deforestación virtual de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y que establezca una regla para que nadie que haya deforestado a partir del 1 de enero de 2019 pueda ser beneficiario del programa Sembrando Vida.
Ante los casos de deforestación inducida que ya se reportan en diversos predios, la experta urgió a establecer medidas que eviten que se convierta en una generalidad.

“Para evitar que esto se salga de las manos, ¡apliquen las herramientas que tienen! La Conabio tiene el mapa de deforestación. De tal manera que no se puede dar estímulo a quien dañe premeditadamente. Es un mapa vigente, puedes ver todo el último trimestre”, propuso la ex Secretaria de Recursos Naturales y Pesca.

De acuerdo con Carabias, los casos de deforestación inducida para empadronarse a Sembrando Vida también se presentan en el Municipio de Marqués de Comillas, Chiapas.
“Pueden poner la línea base del 1 de diciembre de 2019 y ver lo deforestado antes y ahora. Si inmediatamente pueden detectar esto, los demás ya no lo van a hacer. Pero si lo hizo el vecino y no pasó nada, pues seguirá pasando”, apuntó.

Además, dijo, se debe reconsiderar la apuesta por la conservación de los ecosistemas a través de proyectos sustentables.

Mientras Sembrando Vida ofrece hasta 60 mil pesos anuales a un campesino, el programa de conservación de Pago Por Servicios Ambientales da 2 mil 500 pesos.

“Aunque el plan impulsa el fortalecimiento campesino, falló la visión porque no se apostó a incentivar la reforestación de ecosistemas que se mantienen en buen estado”.

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