¿Son opción sustentable las plantaciones forestales comerciales?

Las PFC de árboles de Navidad son una alternativa para producir lo que demanda el mercado nacional sin afectar los bosques naturales, estas contribuyen a mejorar el aprovechamiento sustentable de los recursos, además de que generan empleos e ingresos para el campo.

Las siembras comerciales de pinos de Navidad son agronegocios que requieren una inversión financiera de largo plazo, debido a las características de crecimiento de las especies que se utilizan y las prácticas de manejo necesarias para producirlos. Los poseedores de esas parcelas llevan a cabo un uso continuo del recurso forestal, pues al momento en que se utiliza un árbol, en la siguiente temporada de lluvia se planta otro o se utilizan los rebrotes para formar uno nuevo.

Cada año, en México se compran entre 1.6 y 2.0 millones de árboles de Navidad, de los cuales, 40 por ciento son producidos en el país y el resto se importa de Estados Unidos y Canadá; la demanda es en noviembre y diciembre, y del consumo total, 60 por ciento corresponde a la Ciudad de México y su área metropolitana.

La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable define como “plantación forestal comercial”, al establecimiento, cultivo y manejo de vegetación forestal en terrenos temporalmente forestales o preferentemente forestales, cuyo objetivo es la producción de materias primas forestales destinadas a la industrialización y/o comercialización, y es la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la encargada de la regulación y normatividad.

El árbol de Navidad debe reunir ciertas características que lo hagan atractivo y durable, como un follaje denso y de color verde, porte recto, cónico y simétrico. En el mercado hay imitaciones artificiales que tratan de cumplir con esas características y ejemplares naturales producidos en plantaciones forestales comerciales especializadas.

En México, las principales entidades productoras son la capital del país, Durango, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

Al comprar un árbol de Navidad en el país, los beneficios son varios, como la reactivación de las zonas rurales, el establecimiento y fomento de fuentes de empleo, conservación de los bosques naturales e impulso al desarrollo sustentable.

Es recomendable que si se compra un árbol de Navidad se verifique que cuente con certificación de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de que está cultivado en plantaciones con fines ornamentales (etiqueta de la plantación, permiso de esa dependencia y número de folio).

Al término de las fiestas navideñas, año con año el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Obras y Servicios y las 16 delegaciones políticas inician la campaña “Árbol por Árbol Tu Ciudad Reverdece”, con el objetivo de reciclar los pinos naturales que decoraron los hogares, en lugar de que sean arrojados en la vía pública.

Con ello, se aprovecha para la elaboración de abono orgánico (composta) y mulch (material que regula la temperatura del suelo, conserva la humedad y evita el crecimiento de hierbas nocivas), que se aplican en camellones, jardines, parques, bosques y áreas de suelo de conservación de la capital.

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